Gran Logia de la Orden Martinista y Martinezista Iniciática - OMMI

La puerta visible del Templo Invisible

La Gran Logia de la Orden Martinista y Martinezista Iniciática - OMMI constituye una instancia sagrada de gobierno y transmisión iniciática. Su desarrollo institucional es un vaso ritual que invoca y contiene la Tradición Oculta de Oriente y Occidente, una corriente única de mística y gnosis que ha nutrido el alma humana desde los albores del tiempo. A través de sus Ritos y estructuras vivas, ofrece un cauce para que el adepto navegue las profundidades de su propio ser y encuentre aquellos secretos espirituales que, desde la más remota antigüedad, han sido la fuente de toda iluminación verdadera.

La legitimidad de nuestra Orden se arraiga en linajes y filiaciones directas, cuyas raíces se hunden en la tierra espiritual de la vieja Europa. Estos canales de transmisión han servido como conducto para una síntesis viva, donde el pensamiento y la esencia iniciática del antiguo Egipto—junto con las perlas de sabiduría de otras culturas primordiales—han sido depurados y armonizados en una sola doctrina coherente y operativa. Este linaje no es un mero pedigrí histórico, sino una cadena de fuego, una sucesión de experiencias directas que garantizan la pureza del depósito sagrado.

Damos la bienvenida al buscador a este sitio, que tiene como propósito presentar de manera general nuestro quehacer en el mundo. Aunque somos, por naturaleza y juramento, una entidad hermética y discreta, hemos discernido la necesidad de hacer visible la puerta del Templo en este tiempo. Es un acto de caridad espiritual, una señal humilde colocada en el camino para aquellos cuyos oídos ya perciben la llamada interior y cuyos ojos anhelan discernir el umbral.

Esta puerta visible no contradice nuestro hermetismo; lo presupone. Al mostrar la entrada, reafirmamos que el camino interior es inviolable y personal. El secreto que custodia la Orden no puede ser publicado, porque no está hecho de palabras, sino de substancia transformada; no se enseña, sino que se despierta en el silencio del corazón preparado. Lo que aquí se ofrece es el mapa, no el territorio; la invitación, no el banquete.

Nuestro qué hacer se centra en la Reintegración del ser. Es una labor alquímica que emplea los símbolos, los ritos depurados y la gradación metódica como herramientas para despertar la memoria del origen. Trabajamos para que el adepto deje de ser un espectador de la tradición y se convierta en su protagonista, reconstruyendo dentro de sí el templo caído y restaurando el gobierno de su espíritu divino.

La síntesis que ofrecemos no es un sincretismo superficial, sino una fusión en las profundidades. Reconocemos el único Fuego sagrado que arde detrás de todos los símbolos, la única Verdad que se expresa en todos los misterios legítimos. Desde esta unidad esencial, nuestra estructura permite al buscador recorrer el laberinto de su propia psique y encontrar el centro, guiado por el hilo de oro de una tradición que es, a la vez, antiquísima y eternamente joven.