El lenguaje de la alquimia recorre el Martinismo como un río de fuego. Hablamos de Nigredo, Albedo, Rubedo; de azufre, mercurio y sal; de la Piedra Filosofal. Pero en la vía depurada, estos términos no señalan hornos de laboratorio ni operaciones sobre metales físicos. Señalan una alquimia interior, una "vía seca" que trabaja sobre la única...
Blog Martinista
Reflexiones y escritos
Mientras Occidente levantaba catedrales de pensamiento, en los monasterios del Monte Athos y las tierras eslavas se cultivaba en secreto un arte: el hesicasmo (del griego hesychia, «quietud»). Esta tradición ascética de la ortodoxia oriental, más que una doctrina, es un método experimental de encuentro con Dios que sitúa su laboratorio en el mismo...
El viaje de una tradición iniciática es el viaje de un fuego que busca custodios. El linaje del fuego horiano que Sâr Hori encarna es testigo de este trayecto improbable y necesario: de los oratorios discretos de la Rusia imperial al corazón vibrante de la América hispana.
Si el Martinismo del siglo XX tuvo un arquitecto que comprendió la necesidad urgente de regresar a las fuentes puras, ese fue Robert Ambelain. Su nombre no es sólo el de un erudito, sino el de un reconstructor visionario que intuyó que debajo de las capas acumuladas por el sincretismo de su época latía un núcleo...
El árbol martinista moderno crece desde dos troncos principales que, aunque comparten la misma raíz en Saint-Martin, desarrollaron caracteres distintos. Comprender esta dualidad es esencial para reconocer la identidad de la tradición reintegrada.
La semilla que llegó a la vastedad rusa fue la teosofía de Jakob Böhme ya transmutada por el corazón de Saint-Martin. Fueron las obras del Filósofo Incógnito —el discípulo que había interiorizado la compleja herencia de Pasqually— las que primero cruzaron las fronteras, llevando consigo, como savia vital, la esencia depurada del pensamiento...
En un mundo que a menudo reduce al hombre a un consumidor, un engranaje o un accidente biológico, el Martinismo levanta una bandera de insurgencia espiritual: la doctrina del microtheos. Esta palabra, que significa "dios en miniatura", no es una metáfora poética. Es la afirmación ontológica más radical y esperanzadora sobre nuestra verdadera...
Si hubiera que definir el núcleo del Martinismo con una sola imagen, sería la del corazón humano transformado en altar. Esta poderosa transposición es el legado central de Louis-Claude de Saint-Martin, el Filósofo Incógnito, y marca la evolución desde un martinismo operativo-teúrgico hacia uno místico-cardíaco.
Uno de los pilares conceptuales del Martinismo es la Reintegración. La palabra sugiere un reordenamiento, una vuelta a un estado original de unidad. Sin embargo, reducirla a un simple "retorno" pasivo sería perder su profunda dimensión activa y alquímica. La Reintegración es el destino, pero también es la Gran Obra que debe ser realizada...
En el paisaje a veces saturado de la búsqueda espiritual, el Martinismo propone una figura distintiva y exigente: el Hombre de Deseo. No se trata simplemente del curioso de lo oculto, del coleccionista de símbolos o del practicante de ritos. El Hombre de Deseo es aquel en quien el anhelo de lo divino ha dejado de ser una...












